Tú eres pasado. Lo eres. Calles de antes, esquinas donde meé. Después de tanto, ahora eres mi despiste y sólo existes en las arrugas que formo en ocasiones especiales, cuando pierdo un autobús, las llaves [...] Si es que eres mi torpeza y la mala leche de después. Eres, para que me entiendas, la cara que se me queda después de mear y ver que no queda papel, la pregunta de siempre, de por qué no lo habré comprobado antes. Ahí te he colocado, en mi cara de idiota, porque a las personas, cuando pasan, hay que ponerlas en algún sitio, saber qué fueron y acomodarlas, porque luego unas serán un silencio mientras hablas de tomates, otras serán un suspiro mientras buscas el desodorante y otras, como tú, serán un berrido, un insulto a nadie después de meter el pie en el único charco de la calle.
Si supieras que nunca he estado en Londres, volverías de Tokio, María Sirvent.
Cap comentari:
Publica un comentari a l'entrada